Aviación corporativa: placer y eficiencia

Artículo de la Revista Mercado de Santo Domingo:

Antiguamente era un lujo, hoy es una necesidad. Y es que el tiempo cuesta dinero, en especial para aquellas empresas que requieren de rapidez y eficiencia en sus transacciones de negocios. Las aerolíneas regulares ya no se los pueden proveer. La aviación corporativa ha llenado ese espacio de mercado y cada día es más frecuente ver a altos ejecutivos moverse dentro del país, o de una nación a otra, en un solo día. Las grandes corporaciones no están para perder tiempo porque es lo mismo que perder dinero.

El hombre ha hecho negocios toda su vida, partiendo del trueque, que hoy es casi imposible de encontrar. Con el tiempo los hombre se fueron dando cuenta de que para negociar mejor debían moverse de territorio, así nace el transporte marítimo y el terrestre. Pero el paso de los años trajo consigo la solución más efectiva, el transporte aéreo. Las líneas aéreas se convirtieron en una gran alternativa para el ejecutivo moderno, que se mueve alrededor del mundo en reuniones y negocios, tanto desde el punto de vista económico como de rapidez. Pero los fatídicos hechos del 11 de septiembre en Estados Unidos cambiaron todo.

La seguridad, llevada en ocasiones a extremos, se convirtió en un problema para aquellos que requieren rapidez en sus viajes. Las enormes filas en el aeropuerto, las exhaustivas revisiones de equipaje, y en ocasiones la pérdida de éstos, han transformado los viajes de negocios en largas travesías.

Para poder viajar un ejecutivo debe tener disponible el día entero, aunque el tiempo de vuelo real sólo sea de dos horas. Con ello es un día menos de trabajo, y todos sabemos que en las empresas cada día cuenta.

Para ello nació hace muchos años la aviación corporativa, pero sus altos costos sólo permitían que algunos afortunados tuviesen acceso a ella. Sus precios eran muy elevados, tanto de mantenimiento como de funcionamiento, aunque el confort seguía siendo superior a cualquier tipo de transporte conocido.

¿Qué es la aviación corporativa?

Ésta comprende los vuelos realizados en aeronaves tripuladas por pilotos profesionales que son propiedad de empresas, para el transporte de su personal por razones de trabajo y para el transporte de sus bienes o productos. En todo caso, no hay nada superior a gozar de la calma y la tranquilidad que nos ofrece el poder tener un jet tan solo para nosotros. Sobre todo para aquellos que no tienen tiempo para perder en el aeropuerto, ya que la siguiente reunión espera y cada segundo cuenta, porque implica dinero, incluso nos otorga la posibilidad de realizar reuniones mientras realizamos el viaje.

Es por ello que hoy en día hay un boom en el mercado de los jets corporativos, pero no sólo en Estados Unidos, sino también en nuestro país. Para muchas empresas con visión de negocios y de productividad, es más importante el tener a sus más altos ejecutivos en donde es necesario tenerlos, que ahorrarse unos cuantos dólares o pesos, perdiendo tiempo muy valioso.

Dentro de este rubro se ha creado un nuevo concepto conocido como aviación corporativa compartida, modalidad que permite a una compañía o individuo asociarse con otros y comprar una fracción o acción en un avión ejecutivo. De esta manera una compañía independiente se encarga de vender las fracciones, operar y administrar el equipo. El costo de la fracción depende de la cantidad de propietarios. No se trata de un programa de tiempo compartido puesto que el accionista tiene acceso al servicio las 24 horas del día los 7 días de la semana, es decir, inclusive si alguno de los otros dueños está utilizando el equipo al mismo tiempo. Los mercados, incluido la aviación, se adaptan a los tiempos y presupuestos de las empresas, y brindan todo tipo de facilidades para que adquieran sus productos, tales como jets, piezas o el mantenimiento. Comprar un avión ya no es un derroche, es una necesidad.

Ésta comprende los vuelos realizados en aeronaves tripuladas por pilotos profesionales que son propiedad de empresas, para el transporte de su personal por razones de trabajo y para el transporte de sus bienes o productos. En todo caso, no hay nada superior a gozar de la calma y la tranquilidad que nos ofrece el poder tener un jet tan solo para nosotros. Sobre todo para aquellos que no tienen tiempo para perder en el aeropuerto, ya que la siguiente reunión espera y cada segundo cuenta, porque implica dinero, incluso nos otorga la posibilidad de realizar reuniones mientras realizamos el viaje.

Es por ello que hoy en día hay un boom en el mercado de los jets corporativos, pero no sólo en Estados Unidos, sino también en nuestro país. Para muchas empresas con visión de negocios y de productividad, es más importante el tener a sus más altos ejecutivos en donde es necesario tenerlos, que ahorrarse unos cuantos dólares o pesos, perdiendo tiempo muy valioso.

Dentro de este rubro se ha creado un nuevo concepto conocido como aviación corporativa compartida, modalidad que permite a una compañía o individuo asociarse con otros y comprar una fracción o acción en un avión ejecutivo. De esta manera una compañía independiente se encarga de vender las fracciones, operar y administrar el equipo. El costo de la fracción depende de la cantidad de propietarios.

No se trata de un programa de tiempo compartido puesto que el accionista tiene acceso al servicio las 24 horas del día los 7 días de la semana, es decir, inclusive si alguno de los otros dueños está utilizando el equipo al mismo tiempo. Los mercados, incluido la aviación, se adaptan a los tiempos y presupuestos de las empresas, y brindan todo tipo de facilidades para que adquieran sus productos, tales como jets, piezas o el mantenimiento. Comprar un avión ya no es un derroche, es una necesidad.

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